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Foro Iguanas

Chuckwalla norteña

Sauromalus ater

También conocida como chacahuala, la chuckwalla norteña, pertenece al género Sauromalus ater y lleva por nombre científico Sauromalus. Su nombre se deriva del vocablo “sauro” que en español significa largarto y del vocablo “omalus” que quiere decir plano. Se conocen dos especies dentro de este género la Sauromalus variu y la Sauromalus hispidus.

A pasar de su aspecto imponente es un animal totalmente inofensivo. Sus principales depredadores son la serpiente de cascabel, el gato montés, el gavilán de cola roja, el coyote y el cernícalo americano. Sin embargo, factores como la destrucción del hábitat natural de la iguana chuckwalla representan un riesgo para la especie.

Características comunes de las chuckwallas

Es un animal robusto y curiosamente plano, de gran tamaño, que puede llegar a medir entre 27 a 45 centímetros y su peso promedio ronda entre los 245 a los 300 gramos. Sin embargo, se conoce que algunos especímenes viejos han alcanzado un peso de 1000 gramos. Es considerado el segundo más grande de los Estados Unidos.

Sauromalus ater

Su vientre es redondeado y posee una característica cola ancha. Tiene la piel recubierta de escamas y, en la zona del cuello y los hombros, posee unos pliegues que les permiten inflarse y se constituyen como un mecanismo de defensa ante sus depredadores. 

El color es diferente dependiendo de la región en la que habiten, el sexo y la edad. En los machos de la especie, predomina el color oscuro en la región pélvica, los hombros y la cabeza y la cola suele ser de un tono marrón claro, que ocasionalmente puede tener motas de un tono más oscuro.

Por su parte, las hembras, son de una tonalidad más clara, con manchas oscuras y de una tonalidad rojiza. En cambio, los jóvenes de la especie tienen bandas que recorren su cuerpo de tonos amarillos, rojos, naranja y rosados. Se mimetizan con su entorno, sin embargo, esa propiedad la pierden al envejecer.

Sauromalus ater

¿Dónde vive?

Viven en Estados Unidos, específicamente al oeste, en los desiertos de Colorado, Sonora y Mojave. También se encuentran en el Golfo de California, Utah, Arizona y al norte de México

Se encuentran en las áreas rocosas y desérticas, caracterizadas por elevadas temperaturas y zonas áridas. Prefieren para vivir las zonas con elevaciones, en alturas superiores a los 1200 metros sobre el nivel del mar.

Comportamiento de la chuckwalla norteña

Sauromalus ater

La territorialidad de las iguanas chuckwalla es excepcional, principalmente en los machos de la especie, quienes segregan un fuerte aroma para marcar su territorio y para defenderse de los depredadores, sin embargo, ante un depredador se refugian entre las rocas, evitando el enfrentamiento. Ante sus pares, alardea de su fuerza y presenta cambios de color. 

Al igual que otras iguanas del desierto, realiza una hibernación prolongada que suele extenderse de octubre a febrero, aunque varía en función de la región en donde vivan. Durante ese periodo son capaces de disminuir todas sus funciones corporales y metabólicas para que las temperaturas bajas no las afecten.

Sauromalus ater

Sus cambios de color no solo se deben a los cambios de temperatura, también por sus estados de ánimo.

Alimentación

La Chuckwala es un lagarto herbívoro, que se alimenta de una diversidad de plantas, flores, tallos, hojas, brotes y frutas propias de su entorno, así como insectos que encuentra en la vegetación. Sus alimentos preferidos son las flores amarillas de los cactus espinosas y sus frutas.

Es un animal de hábitos diurnos, prefiere alimentarse después de largas horas tomando sol y recargar sus energías. 

Sauromalus ater

Un aspecto muy curioso de las iguanas chuckwallas es que no toman agua y se hidratan solo por intermedio de las plantas y frutas que consumen.

Reproducción

Suelen aparearse entre los meses de abril a julio y el cortejo comienza con los machos alardeando ante la hembra en celo, con movimientos de cabeza, lamidos, empujones y mucha persistencia. No es tarea sencilla, ya que suele haber muchos machos tras una hembra y deben competir entre sí golpeando sus cabezas y con mordiscos (Montanucci, 1997 ; Nagy, 1973 ) para demostrar que son el mejor candidato. 

Se sabe que la hembra segrega feromonas cuando está lista para aparearse y es percibida por los machos de la especie que inician sus demostraciones. Solo los machos más fuertes logran imponerse y deben contar con la aceptación de la hembra para poder copular. Tanto los machos como las hembras tienen varias parejas cada año.

Las hembras son las encargadas de encontrar un lugar adecuado para crear su nido. Eligen los ambientes más cálidos y seguros para mantener a los huevos lejos de los depredadores y suelen poner entre 5 a 16 huevos.  Se sabe que una vez que las crías eclosionan, son abandonadas por su madre y deben subsistir por su cuenta.